miércoles, 2 de agosto de 2017

Reseña: "Me llamo Lucy Barton (My Name is Lucy Barton)" de Elizabeth Strout

SINOPSIS: En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.

OPINIÓN PERSONAL: Haberlo leído en dos días dice muchas cosas de un libro. En este caso, tuve sentimientos encontrados: de pasar a un principio lento, sin saber hacía donde quería dirigirnos la autora, a un final inesperado donde todo puede ser posible. Personalmente, tiene tintes autobiográficos (puedo estar equivocado) por ciertas descripciones que prefiero no indagar para aquellos que no lo leyeron o están leyéndolo. Si bien la historia está contada en pasado, el foco del libro se encuentra en una conversación, un poco distante, entre madre e hija del cual se desatan otros temas desarrollados en varios capítulos, relativamente cortos, saltando de esta manera del pasado al "presente" y viceversa de la protagonista: Lucy Barton, quien se encuentra internada y termina estando mas días de lo pensado. Su estadía en el hospital marcará un antes y un después en su vida.
Sinceramente, me encantaría contarles sobre los temas que cuenta Lucy pero siento que arruinaría la magia que envuelve este libro, narrado de una manera cruda para que sea lo mas realista posible y también emotiva por las relaciones familiares. Si leyeron libros como "Matar a un ruiseñor", "Corazón" o "Juvenilia", sabrán qué tipo de estructura o trama se encuentra entre estas páginas.
Y por último, pero no menos importante, agradecer a la Editorial Océano por el ejemplar.

CALIFICACIÓN: ✭✭✭✬✰

Portada en español, bajo el sello de Duomo Ediciones.

FRASES DESTACADAS

"(...) cuando veo a los demás andando con seguridad por la calle, como si estuvieran completamente libres del terror, me doy cuenta de que no sé cómo son los demás. Hay mucho en la vida que parece pura especulación."

"Mas adelante, en el instituto, seguí leyendo libros (...). Peo los libros me aportaban cosas. Eso es lo importante. (...) Y pensaba: ¡Escribiré y la gente no se sentirá tan sola!"
"La soledad fue el primer sabor que había probado en mi vida, y seguía allí, oculto dentro de la cavidad de mi boca, recordándomelo. "

"A mí me gustan los escritores que intentan contarte algo verdadero."

"En esta ciudad (...) veo niños que lloran de cansancio, que es autentico, y a veces sólo por malhumor, que también es autentico. Pero de vez en cuando veo a un niño llorando con la más profunda de las desesperaciones, y pienso que es uno de los sonidos mas verdaderos que puede hacer un niño. En ese momento casi llego a oír dentro de mí el sonido de mi corazón al romperse, (...)"

"-(...) A ti no te importaba tanto lo que pensara la gente.
-¿Por qué dices eso? -pregunté.
-Pues... mira la vida que llevas ahora. Tú seguiste adelante y... lo hiciste.
(...) ¿Cómo podemos entender algo de nosotros mismos?"

"(...) no tardé en darme cuenta de una cosa: que sufrir dos veces es una perdida de tiempo."

"En este mundo es algo que te planteas constantemente: ¿cómo podemos tener la certeza de que no nos sentimos inferiores a otras personas?"

"A veces me pone triste la frase que escribió Tenessee Williams para Blanche Dubois: <<Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos>>. A muchos nos ha salvado muchas veces la bondad de los desconocidos, pero es algo que con el tiempo parece (...) como los eslóganes de las pegatinas de los coches. Y eso es lo que me entristece, que una bonita frase bonita y auténtica se use con tanta frecuencia que acabe por parecer tan superficial como el eslogan de una pegatina"

"Y es que he aprendido lo siguiente: que la gente se cansa. La mente, o el alma o la palabra que tengamos para lo que sea que no es sólo el cuerpo se cansa, y he llegado a la conclusión de que -casi siempre, la mayoría de las veces- es la naturaleza que nos ayuda."
"Ya lo he dicho: me interesa cómo encontramos maneras de sentirnos superiores a otra persona, a otro grupo de personas. Pasa en todas partes, y todo el tiempo. Le pongamos el nombre que le pongamos, creo que es lo más rastrero que hay en nosotros, esa necesidad de encontrar a alguien a quien rebajar."
"(...) nunca sabríamos cómo sería comprender plenamente a otra persona. (...) Pensamos, siempre pensamos: ¿qué hay en una persona que nos hace detestar a esa persona, que nos hace sentir superiores?"