lunes, 13 de febrero de 2017

Reseña: "Cuadernos de un delfín" de Elsa Bornemann

SINOPSIS: En esta novela, Elsa Bornemann recrea el apasionante mundo marino a través de la historia del delfín Simo, desde el momento en que es capturado y traslado a la costa. Una vez allí conoce a Renata, su entrenadora, con quién establece una relación afectuosa que le permite descubrir el mundo de los hombres.
Amistad, entrega, fidelidad y una profunda conciencia ecologista son los ingredientes de este relato que no pierde vigencia.

OPINIÓN PERSONAL: Las historias de Elsa Bornemann siempre me encantaron cuando las he leído de chico pero con esta historia tuve un fuerte problema con el final del cual no entraré en detalles para que cada uno lo interprete a su gusto. De todas formas, lo leí en una sentada (en un par de horas), no me puedo quejar, ya que la autora puede narrar una acción que pude transcurrir en pocos minutos en una poesía del cual te hipnotiza y no querés que termine nunca. Sin embargo, el final me decepcionó, pensando que iría para un camino y la autora prefirió otro aunque el mensaje principal si se trasmite.
En resumidas cuentas, sentí que la autora jugó con mis sentimientos... en contra.

CALIFICACIÓN: ✭✭✭✰✰

Portada en la edición de Alfaguara Infantil

FRASES DESTACADAS

"(...) no eres dueño de tu muerte. La naturaleza te concedió el maravilloso don de la vida y debes respetarlo hasta que ella misma decida arrebatártelo. Y con gratitud (...) porque estás vivo, ¿entiendes? ¡Aún estás vivo, vivo, vivo, vivo!"

"Tomé conciencia de mi pobreza de recursos. nada. Yo no ofrecía nada. Sólo la pureza de mis sentimientos...y eso era algo que ella no podría jamás conocer."

"La felicidad parecía empeñada en ser mía. Ya no era una transitoria pasajera de mi corazón, un refucilo fugaz, un estadillo de fuegos artificiales... No, podía palparla. Tenía una valuable densidad, peso concreto y dimensiones mensurables."

"El espíritu de los hombres es diferente al nuestro (...). Sin embargo, podemos construir un puente de entendimiento con ellos...; depende de nuestra capacidad de dar. (...) Somos diferentes. pero ni mejores ni peores que los hombres: solo diferentes."